Segorbe celebra el Día Mundial de la Salud Mental

Lectura del manifiesto en la puerta del Ayuntamiento de Segorbe
Lectura del manifiesto en la puerta del Ayuntamiento de Segorbe

Alrededor de un centenar de personas se han reunido hoy, a las 12 del mediodía, en la puerta del Ayuntamiento de Segorbe para la lectura de un manifiesto con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental. Este acto ha sido organizado por el Ayuntamiento de Segorbe, a través del Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS).

Lectura del manifiesto en la puerta del Ayuntamiento de Segorbe
Lectura del manifiesto en la puerta del Ayuntamiento de Segorbe

El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre de cada año. Dicha celebración cumple este 2017 su 25 aniversario, cuyo origen tuvo lugar en el año 1992, siendo la temática elegida en esta ocasión la salud mental en el trabajo.

El Alcalde, Rafael Magdalena, ha sido el encargado de leer el manifiesto de la Confederación Salud Mental España. “Trabajar sin máscaras; emplear sin barreras” es el lema con el que el movimiento asociativo agrupado en Salud Mental España conmemora el Día Mundial de la Salud Mental 2017.

Así, el Alcalde ha expresado, a través de la lectura del manifiesto, que «si entre todos actuamos de forma positiva y consciente; si desarrollamos los vínculos que provienen de nuestro corazón, alumbraremos una sociedad sin barreras y sin exclusión, y ya no quedará talento perdido por el camino».

No cabe duda de que la inserción socio-laboral es «un fundamento inaplazable para la recuperación de cualquier persona. Como necesitamos el aire, también necesitamos desempeñar un rol psicosocial que refuerce nuestra autoestima y, así, nos ayude a la consecución de objetivos concretos. El sentido de la responsabilidad, el sentirse útil, el cumplir con unos horarios y establecer rutinas, son hábitos de vida saludables», tal y como se dice en el manifiesto.

Rafael Magdalena ha terminado la lectura del manifiesto con estas palabras: «Quizá el reto consista en conseguir que nos valoren por nuestras capacidades, no por nuestras limitaciones (…) La autenticidad es una virtud que hay que poner en valor; mostrarse como uno mismo, con nuestras virtudes y defectos, y tratar de reinventarnos cada día para ser mejores personas y aportar lo más valioso que llevemos dentro. Para llevar a cabo este propósito y poder desempeñar una labor social, es necesario crear un ambiente de trabajo saludable, adecuado y adaptado a las circunstancias de cada persona y cada trabajador, teniendo en cuenta las características del puesto laboral y desde el respeto a la diversidad».

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