Manifiesto de Segorbe por el 8 de marzo. Día Internacional de la Mujer

Con motivo de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Alcalde y los Concejales de la Corporación Municipal han leído el siguiente Manifiesto:

” Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando escucha a otros hombres menospreciar a una mujer, se rebela.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando ve las cifras de violencia machista, sufre.

Soy un hombre. Un hombre normal, que trabaja con implicación en lo que ha elegido, y que cuando oye que alguna mujer con la misma trayectoria cobra menos, se indigna.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando se cruza con una mujer que pretende vender su cuerpo, se siente dolido con aquellos hombres que quieren comprarlo, como si de un objeto se tratara.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando lee que miles de niñas en el mundo son empujadas al matrimonio por conveniencia, quiere cambiar ese mundo.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando ve que hay millones de mujeres analfabetas porque a otros hombres les interesa que sea así, siente la necesidad de hacer lo que sea para conseguir que ninguna lo sea.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando piensa en las mutilaciones genitales de miles y miles de mujeres, siente rabia.

Soy un hombre. Un hombre normal, que cuando ve que las tasas de desempleo son elevadas para las mujeres, se preocupa.

Soy un hombre, un hombre normal, que cuando escucha decir a otro hombre que atender la casa y los niños es tarea de su mujer, se estremece.

Y por eso, para que estremecerse, preocuparse, enojarse, sufrir, indignarse… dejen de apoderarse de mí, como verbos pasivos, cargados de emociones negativas, quiero pasar a la primera acción, y dar un paso en firme y rebelarme. Y quiero invitar a todos esos hombres normales, como yo, a que hagan lo mismo, y se rebelen.
Y que mi rebeldía consista en poner freno a la desigualdad desde la acción. En cuestionar abiertamente, bien alto, a esos hombres que discriminan a las mujeres porque las consideran inferiores. A quienes les pagan menos. A quienes las menosprecian. A quienes las consideran objetos. A quienes las tratan como empleadas siendo esposas. A quienes las entregan como esposas a otros. A quienes las maltratan y martirizan. A quienes no las consideran. A quienes aplauden sus caídas y detestan sus logros.

Porque la igualdad empieza por uno mismo. Por todos y cada uno de los hombres normales que vivimos en sociedad, y debemos poner freno a quienes viven desde la superioridad, manipulando y amedrentando. No se es más por razón de nacimiento. En realidad, no se es más por ninguna otra razón.

En este día Internacional de la mujer, quiero trasladaros, como hombre, que en la lucha por la igualdad soy uno más. Porque creo en ella, y por ella me rebelo.

Y en la acción, como hoy, espero encontraros a todos y a todas. Gracias por venir y por compartir”.

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