MANIFIESTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. SEGORBE 2016.

Lectura del manifiesto contra la violencia de género en Segorbe
Lectura del manifiesto contra la violencia de género en Segorbe

En 1993, las Naciones Unidas aprobaron el 25 de noviembre como el día internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres. Este tipo de violencia supone una violación de los derechos humanos y un atentado contra la libertad y la dignidad de las personas.

Lectura del manifiesto contra la violencia de género en Segorbe
Lectura del manifiesto contra la violencia de género en Segorbe

La violencia contra las mujeres es una violencia ideológica, ejercida por aquellos hombres que las consideran un objeto de su propiedad. La violencia de género no es un suceso, sino un problema social y un problema de Estado.

Miles de mujeres sufren a diario, en toda la Comunidad Internacional, violencia de género. La violencia de género no solamente es una muerte física, sino una muerte psicológica, que consiste en privar a las mujeres de la toma de decisiones, en someterlas, aislarlas, culpabilizarlas y anularlas para que no puedan reaccionar. Este tipo de violencia no es privativa de un grupo social, étnico, cultural o económico. Cualquiera puede sufrir violencia de género, porque la causa de esta lacra no se encuentra en factores culturales, económicos, de cualificación…La verdadera causa de la violencia de género es el control y el dominio que determinados hombres ejercen contra sus compañeras. Ellos son los verdaderos responsables de que ahora estemos aquí, señalándoles, denunciándoles, y enfocando nuestra atención en esas personas que quizás no merezcan incluirse en este sustantivo.

Estamos aquí para denunciar eso. Queremos hacer un llamamiento a todas las mujeres que sufren violencia de género, para que pidan ayuda, ofrecerles la nuestra y pedir concienciación a la ciudadanía para que las apoye, las acompañe, para que no cierre los ojos, los oídos, la boca y el corazón, porque el silencio, en cualquiera de sus apreciaciones, nos hace cómplices.

Abandonar la violencia es posible. Miles de mujeres han recuperado su dignidad, su libertad y sus vidas, y otras están en ello.

Hoy queremos destacar que las víctimas son más que cifras: son mujeres con nombres y apellidos, con un pasado, con esperanzas rotas, con ilusiones que no podrán hacerse realidad si no abandonan su suerte. No podemos seguir el juego del maltratador invisibilizándolas tras una nueva cifra de víctimas al año.

Por esta razón, porque tenemos el deber de nombrarlas, de no olvidarlas y de generar reacción ante este terror extendido que las priva del derecho más absoluto que cuenta una persona, que es su propia vida, queremos recordar a las víctimas mortales por su nombre, no por la cifra. NO SON CIFRAS, SON VIDAS.

Pongámonos en su piel, en lo que ellas han pasado y en lo que están sufirendo tantas otras mujeres, y lancémosles nustro mensaje más solidario: estamos con ellas. De la violencia de género se sale, y estamos para ayudarlas.

Hemos preparado unas tarjetas con el nombre de las víctimas de violencia machista en este año: son personas, seres humanos que queremos identificar y dignificar, que han dejado niños y niñas huérfanos, que jamás recuperarán el calor ni el olor de la piel de su madre. Vamos a colocar las tarjetas con los nombres en este árbol, símbolo de la vida, mientras escuchamos “Ella”, una canción esperanzadora que acuna el mensaje de que hay salida. El sentido de este acto de hoy no es otro que compartir la fuerza de ese mensaje.

GRACIAS POR VUESTRA SOLIDARIDAD

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