La Policía Local de Segorbe media en 12 conflictos vecinales

Presentación del servicio de mediación policial de Segorbe
El Alcalde, junto al Jefe y el Oficial de la Policía Local de Segorbe

El servicio de mediación vecinal de la Policía Local de Segorbe acaba de cumplir seis meses de actividad. Fue en febrero de 2017 cuando se recibió la primera solicitud de mediación, y ya son 12 los conflictos vecinales que han pasado por manos de los agentes especializados.

Presentación del servicio de mediación policial de Segorbe
El Alcalde, junto al Jefe y el Oficial de la Policía Local de Segorbe

Los cuatro policías que componen el servicio de mediación vecinal han conseguido que seis de las problemáticas se hayan resuelto favorablemente, con acuerdo entre las partes. En cuanto al resto, uno está actualmente en proceso de mediación; tres en trámites de inicio y solo dos han finalizado sin acuerdo. En todos los casos, se trata de problemas cotidianos que se generan con la convivencia y en los que el mediador ha hecho de “facilitador” en la resolución del conflicto.

La mediación vecinal es una técnica para ayudar a las personas a resolver los conflictos que les puedan surgir con sus vecinos en la vida diaria, tratando de detenerlos y evitar que lleguen a vías judiciales. Para solicitar este servicio, es necesario acudir a las oficinas de la Policía Local y cumplimentar un formulario en el que se debe describir la problemática e identificar a las personas implicadas, si es posible.

¿Qué problemas o conflictos se pueden atender? Prácticamente todos, a excepción de aquellos que constituyan un delito. Los más comunes son los conflictos de convivencia entre vecinos como ruidos, molestias relacionadas con las mascotas, reparaciones de daños por humedades o, en el campo, la distancia de plantaciones a predios colindantes, ramas de árboles que invaden propiedades ajenas… Aunque también se han resuelto de manera satisfactoria mediaciones entre arrendatarios y arrendadores.

El procedimiento comienza con la petición de una de las partes. Tras esto, el agente especializado contacta con la otra parte, le informa de los hechos y le comunica si está dispuesta a participar en el servicio. En caso negativo, el procedimiento finaliza. En caso afirmativo, se pasaría a la siguiente fase, que es una primera entrevista individualizada con cada una de las partes. En esta entrevista, el mediador decide si hay posibilidad de iniciar el proceso, es decir, si ambas partes están dispuestas a reunirse y a tratar el problema e intentar llegar a un acuerdo. La mediación no es posible cuando una de las partes no quiere reunirse con la otra y no está dispuesta a ceder en ningún término.

En los casos en que ha habido acuerdo, la solución la han puesto las mismas partes. Esto se consigue mediante entrevistas individualizadas con cada uno de los intervinientes, para que el mediador tenga pleno conocimiento de la realidad de la situación y de los antecedentes que han llevado a la misma. A partir de ahí, mediante reuniones conjuntas, las partes van acercando posturas hasta que se consigue un equilibrado acuerdo final.

Este procedimiento es gratuito para las partes y, tras el acuerdo, no hay vencedores ni vencidos, hay un pacto, con la naturaleza jurídica de contrato privado entre las partes.

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